Contradicciones & Diseño

El diseño está presente en todo lo que conocemos y desconocemos.

Es parte de nuestras vidas incluso desde antes de que lleguemos al mundo, ya que nuestros progenitores, al usar alguna prenda de vestir, adorno, accesorio, habitar en algún sitio, consumir algún contenido o adquirir productos para nuestro nacimiento, experimentan los efectos que esta disciplina para compartir.

Y así venimos al mundo entre cobijas con determinado estampado, en un espacio arquitectónico o constructivo con característica particulares y atendidos por personas cuyas ropas han sido elegidas por cómo lucen, además de la función primigenia que otorgan.

Si, la vida y la naturaleza es diseño en sí misma.

A veces me parece extraño que no se le valore como tal en algunos campos, y que incluso, se opte por despreciarlo como si se tratase de una enfermedad contagiosa.

Pienso que este último comportamiento se detona en personas que viven con un inexplicable temor a que los vean como una mejor versión de sí mismos y de sus proyectos, empresas o creaciones, y el hecho de que alguien les plantee la posibilidad de crear algo único y a medida para ellos, les aterra un tanto.

Sin embargo, esto también es una contradicción, porque estas mismas personas a veces conducen un vehículo que entre sus prestaciones destaca por un diseño peculiar además de su desempeño, o visten con prendas que enfatizan lo mejor de su figura gracias al ojo que él o la diseñadora brindaron para tal fin.

Incluso asisten a reuniones, eventos y todo tipo de actividades cuyos espacios, ambientes, decoración y hasta el mobiliario, tiene la mano de algún diseñador en su creación, y valoran este aspecto en sobremanera.

Hablo con conocimiento de causa, pues me he encontrado con clientes potenciales que rechazan mis servicios, aunque a leguas se vea que sus proyectos mejorarían con ellos y los beneficios que obtendrían se verían multiplicados con creces.

Y es cuando en ocasiones no entiendo a las personas, pero como en todo, cada quien es libre de ser y decidir qué usar o qué no.

Lo que si me queda claro (y también por experiencia propia de más de 14 años en esta labor), es que el diseño transforma realidades para bien, generando un ambiente de prosperidad para todo aquel que se permite disfrutar vivirlo.

Aquí te dejo la reflexión a ti querido lector, y como dije, la decisión de permitirte o no ser partícipe de una revolución que detone lo mejor de tu idea, proyecto, empresa o marca personal.

#ThinkTaikuus

Deja un comentario

Cerrar Menu